Hay algo cuando voy a por mis resultados que me dice que no comience con la medicación. Creo que se llama…
Tal vez estos días de cambios me haya parado a observar un poco mas el entorno en el que me muevo y la coraza haya dejado pasar algo de aire… Me he dado cuenta de nuevo de lo poco que me gusta hablar de mi mismo. Me he dado cuenta una vez mas de cómo a los demás les gusta empezar casi todo con comparaciones sobre ellos mismos y como el “pues YO” se cuela en tantas frases.
No entiendo el motivo de la gente de compararse, de mostrarse y demostrarse como son… O como quieren ser. O como quieren que los demás les vean.
Algunas veces me siento algo aislado al no tener esa necesidad de autoexposicion, de no llenar conversaciones de mi mismo, de mis “problemas” o historias… Y tras varias horas tomando un café o cenando, hay personas que son capaces de no haberte preguntado por nada de tu vida, de haber llenado cada silencio de esas horas con su propia vida con su “YO” inmenso y terminas por desconectar y asentir para abreviar ni entrar en cosas tan nimias que ni entiendes.
Nos despedimos y deberías haberle cobrado 120 euros, 60 euros por hora de consulta. Si hubiera tenido delante otra persona igual su conversación hubiera sido un intercambio de propias vivencias donde la empatía huye a cuatro patas. También doy fe de esas conversaciones.
No necesito contarte mi vida y cada vez me gusta menos no encuentro consuelo en contar mis miserias a nadie, sean del tipo que sean… ya he perdido la costumbre de que a alguien le interese de verdad… Y tampoco quiero una conversación trascendental cada vez que quedo con alguien. Pero me he convertido en un gran oyente al que le cuesta hablar de si mismo.
Será que no se lo que quiero, que soy un poco “erizo” que me paso de raro o de poco sociable. Pero mi tiempo vale mucho para mi y me gusta compartirlo bien. Contigo que muchas veces no hablas de nada y contigo que me vapuleas verbalmente en cada conversación y llegas donde nadie sabe llegar.
Saber lo que necesito en cada momento me permite elegir a quien quiero ver para compartir mi tiempo, siempre y cuando ellos también quieran prestarme un poco del suyo…
Este año ni la intención de llenarlo todo de luces ha podido mas, ni llenar mi banda sonora de villancicos y el único lugar donde quiero pasar estos días, es bajo la manta de mi sofá viendo miles de series para escapar en historias que no existen de otras personas que no me importan.
Termino el año con buenos arañazos de realidad y yo que pensaba que el 2011 seria muy bueno, tal vez es pronto para valorar esto y con el peso de los años este termine por ser un año bueno. “La familia bien, gracias” Esta no será mi frase de cabecera estos días ni en mucho tiempo… pero tampoco tengo demasiadas oportunidades de decirle esto a nadie, no quiero nadie demasiado cerca.
Pese a algunas cosas insisto en intentar no decaer, aunque en la cuerda floja algunas veces, sobrevivo y revivo cuando soy tan necesario.
Mis resultados en Sandoval nada mas empezar el 2012. Esta vez prefiero no pensar demasiado en ello, no me lleva a ningún sitio.
Aunque este año las pocas luces que he puesto brillan junto a las personas que mas quiero, saldré de esta cascara que me sirve de refugio y buscare algo de ilusión donde siempre la he encontrado, devolveré dosis de amor a quien no le importa dármelas y esperare que en el año que viene nos riamos un poco más.
Dime por donde se acuestan cada dias las estrellas, dime por donde la luna nos deja cuando aparece un nuevo dia, dime donde se marchan las amapolas después de la primavera y donde estaba escrito que dibujarías mis dias de motivos llenos de ti y le darias tanto sentido a vivir, a compartir, a querer. Hace ya mas de un par de años de la ultima hecatombe en mi vida y desde entonces ha transcurrido en orden ascendente, aunque con un poso algo mas duro, algo mas maduro… que ya no he podido volver a quitarme de encima.
La patina de niebla que lo cubría todo se ha ido con la asimilación y sin darme cuenta algunos dias se me olvida suspirar hondo cuando recuerdo que tengo mi sangre invadida, ya que simplemente no lo recuerdo.
La esperanza a que un dia al recoger las pruebas me pidan perdón por ese gran error se han esfumado y los controles periódicos se suman en el calendario, como otras fechas a tener en cuenta.
No tengo demasiado miedo, no mas del que le puedo tener a otras cosas, pero no puedo pensar en el posible miedo a todo. Ademas esa palabra: MIEDO, no me gusta nada. Bastantes sentimientos guardo por aqui dentro… RABIA/ODIO… y ni eso se merece la persona que me contagio.
Ayer se ha muerto la madre del amigo de un amigo. Sin que nadie se lo esperara. Y sin tener caducidad llega un día y te vas. Sin ninguna enfermedad previa, sin síntomas, sin dolores… sin haber agarrado la vida por donde tenias que haberlo hecho y ya demasiado tarde para arrepentimientos o cambios. Tantas veces el miedo llena nuestras vidas, tantas veces construimos miedos en los que escondernos. El VIH en muchos casos sirve de escudo, de escondite, de agonía… o te sirve de motivo, te llena de fuerzas, te da ganas.
No tengo una época especialmente positiva y algunas veces cuando respiro no entra todo el aire que necesito. He dado libertad a mi cabeza para dejarse llevar por ideas o pensamientos nada favorables, el cuerpo le ha acompañado y entre los dos me han dejado varias semanas fuera de juego y sin demasiadas ganas. Pero mi optimismo y mis fuerzas andan por ahí y las estoy buscando.

La muerte y la vida. Hay vida antes de la muerte? Estamos preparados para irnos? Viviremos la siguiente vida en consecuencia de nuestros actos actuales o de otras vidas anteriores? Estamos pagando algo de otra vida? No tengo ninguna respuesta, ni siquiera se si lo que escribo es una autentica chorrada… pero doy libertad para que la gente crea en lo que quiera. Hay quien cree en Dios, en Buda, en Belén Esteban… yo creo en lo que vivo e intento creer en mi y buscar donde esta la vida que quiero vivir porque el día que me vaya no quiero que la reseca muerte no me encuentre vacío y solo sin haber hecho lo suficiente.
No demasiadas veces mi cabeza me permite no recordar que soy VIH, y me descubro a mi mismo sin pensar en ello para darme cuenta que sigue conmigo. Es como un pensamiento en stand by, siempre está ahí esperando, siempre es compatible con otras ideas en segundo plano, siempre se hace un hueco cuando me quedo en blanco.
No sabría definir el sitio que ocupa en mi cabeza, ya he dejado de suspirar cuando me invadía la incertidumbre y he aprendido a encajarlo en su repisa dentro de mis ideas, en esa repisa no hay nada más, no se con que puedo clasificarlo…
Ya ha pasado un año y medio y poco a poco la niebla en que rodeo mi vida al comienzo algunas veces es tan fina que puedo ver en algunos momentos la felicidad cuando viene y aunque no tengo motivos para no ser feliz, esa niebla está metida en lo más profundo de algún sitio donde nunca he estado y no se llegar para sacarla.
Mi cuerpo en este tiempo ha mejorado por fuera y por dentro, he encontrado nuevos caminos, nuevas opciones y he perfeccionado su cuidado en algunos campos… sigo abandonándome cuando lo necesito…
Y si alguna mañana se me ha olvidado, recibo todos los días una alerta de Google con todas las noticias del virus… algunos días las leo y algunos otros las borro directamente porque no tengo tiempo… poco a poco se normaliza en mi cabeza el significado de esas tres letras, poco a poco asimilo y ya no me asusto de recibir un email que pone: VIH.

Al lado de mi casa hay un campo con forma de solar vacío, si solo miras una parte es como un trocito de pradera silvestre… Pues bien, poco a poco y según va llegando la primavera cada día tiene mas flores rojas por todas partes, pequeños puntos de color que se mueven según dicta el aire de cada día, sin mas importancia y totalmente desapercibidas. Seguro que nadie las elegirá como motivo de una foto ni tan siquiera escribirá sobre ellas.
Montones de amapolas despuntan entre otras muchas flores y con su color rojo destacan en belleza sobre las demás, creo que las amapolas no tienen olor… Tal vez alguien puso ahí esas semillas por todas partes, tal vez algún pájaro o alguna mariposa hizo bien su trabajo y trajo esas flores de algún remoto lugar, tal vez nazcan de forma espontánea porque nadie se pregunta nunca que hacen ahí y cuando llegue la excavadora para plantar un edificio de nueve pisos nadie las recordara.
Es curiosa esta vida tantas veces, algo tan simple como un campo plagado de amapolas nos recuerda que no siempre tenemos que crear la belleza para encontrarla, que no todas las plagas deberían ser malignas y deberíamos redefinir la palabra plaga y que no fuera sinónimo de enfermedad… Esas amapolas que llenan de belleza sin ser demandadas me recordaron que yo también tengo una plaga y no necesito puntualizar ya que esta vez si es sinónimo de enfermedad, una plaga de VIH en mi cuerpo que yo tampoco demande… Pero como las amapolas me muevo al dictado de la vida y no permitiré que se acerque ninguna excavadora.
De entre todas las vidas puede que esta no sea la que siempre haya pensado en tener, pero desde luego de no haber tenido esta no hubiera pensado en esas otras y de haber tenido otra puede ser que entre las que quisiera tener estuviera esta. Paradojas, inconformismos, realidades o verdades. No valorare mi vida desde ningún punto, ya no me da tiempo a ser astronauta ni director de un complejo hotelero en una isla aislada, tampoco podría asegurar cual ha sido el mejor momento de mi vida, en mi caso casi nunca cualquier momento pasado fue mejor y confío de una forma extraña en el futuro y en tiempos mejores… De vez en cuando el virus me recuerda que el pasado fue mejor sin él, y en este presente su realidad de vez en cuando me altera.

Y en un momento paseando por la calle me cruzo con dos, tres, cinco… personas. Tal vez una tarde y tres cafés no sean suficientes para intentar entender la vida según alguno de ellos, para escuchar sus problemas, su infancia feliz o infeliz y su adolescencia llena de miedos o complejos. Tal vez en una semana llena de cafés pueda empezar a entenderle y desde luego no estoy yo por la labor de ponerme a conocer a todo el que pasa por la calle, pero me hago pequeñito cuando miro a los ojos a tanta gente anónima para mi en aeropuertos, estaciones e intento navegar en sus expresiones, en las arrugas de su cara e intento imaginarme cual es el motivo de sus penas y alegrías. Tantas historias como personas, terribles, felices, angustiosas o tremendamente románticas y afortunadas.
Dicen que la gente que esta contigo en esta vida ha desempeñado otro papel en torno a ti en vidas pasadas, no se si habrá vidas o vendrán otras, interactuamos entre quienes nos importan y muchas veces sus vidas llevan nuestro tiempo… tantas vidas y tantas historias.
Conoces a alguien que siempre diga “Soy feliz” ?¿ Nunca he conocido a nadie que se considere demasiado afortunado ni demasiado feliz, la felicidad no puede ser por demasiado tiempo un estado, son momentos que debemos aprovechar, pero una vez escalada la montaña buscamos otra y no disfrutamos de la felicidad de haber llegado a la cumbre…
Mi infancia no fue demasiado feliz, en mi adolescencia viví en los problemas de mis padres, me fui de mi ciudad sin saber que necesitaba alejarme para encontrarme a mi, mis miedos, mis metas, mis limites y todo aquello no demasiado afortunado vivido tiempo atrás me dio la fuerza y la decisión para formar aquel presente, pensaba que nunca me llegaría a arrepentir de nada que hiciera si lo llegaba a hacer. Me equivoque también.
Con el único poder de mi palabra escribo en este Blog, cargado de un virus que me ha enseñado otra vida y tan dispuesto a aprender, escuchar y entender como nunca lo estuve antes, porque ahora también aprendo de vosotros que me hacéis llegar vuestra palabra y me contáis vuestros días, vuestras noches, vuestros miedos… y si pudiera dedicaría mis días y mis noches a tomar café con vosotros, para poder escuchar ese dolor que no sabéis como hacer salir, para quitarle importancia a la vida y saber que cada cosa bella que nos muestra es mas bella aun por poder recordarla mucho tiempo.
Estoy desnudo al anochecer en este ultimo piso abuhardillado, miro al cielo tirado en la tumbona y las estrellas brillan, me recuerdan que siempre hay sitios donde no llegare y tantos que he alcanzado, entre ventana y persiana de las casas de alrededor miles de historias familiares donde me pasaria horas escuchando, asombrandome…
Y bajo mi piel el consuelo de cerrar un año, dandole nuevas formas a recuerdos, reescribiendo un puñao de canciones y con la vista, como siempre, puesta en mañana…
“Y mi corazon badea popa, no se donde esta mi ropa, la habre perdido junto al miedo.
No me canso de quitarme el sombrero cuando llueve por mojarme
las canciones, Y no me dare cuenta en esta puta vida, que lo que yo quiero es llenarme de tus rincones“

Se define vergüenza como el “sentimiento ocasionado por alguna falta cometida, o por alguna acción deshonrosa y humillante” y culpa como “responsabilidad que recae sobre alguien por haber cometido un acto incorrecto“… Estas acepciones entre las muchas que se pueden encontrar en algún diccionario.
Yo hablo de la vergüenza y la culpa como partes del miedo, muchas veces ese miedo que tiende a mostrarse se manifiesta en un primer momento como vergüenza ante algo y las consecuencias muchas veces se manifiestan en forma de culpa, ya desde los primeros años de nuestras vidas nuestros padres nos recuerdan que tenemos la culpa de muchas cosas… y poco a poco se instala en nuestras vidas como ese sentimiento terrible, llegando a abarcar muchas veces otros sentimientos y llegando a refugiarnos de la oportunidad de solucionar algo escondiendonos en la culpa…
Creo que el miedo es terrible y algunas veces puede llegar a controlarnos por completo… El MIEDO y el DESEO, así en mayúsculas siendo los protagonistas de tantas vidas, tan complejos, tan contrarios y complementarios. Más adelante entrare en ellos, otro día…
Este miércoles me han sacado de nuevo otros 5 tubos de sangre, directos a analizar y formar parte de la curva que establece el estado de mi carga viral. No hay demasiado problema en asumirlo y dejarme llevar cuando se que por mi parte hago todo lo que esta en mis manos, esperare los resultados que llegaran la semana antes de mi cumpleaños, en este 2010 que comienza, un año ya de VIH…
Ni vergüenza ni culpa, nada saco escondiendome en esos sentimientos, nada saco ocultandome en ese raro miedo que de vez en cuando enmudece mis pensamientos… Desde hace un año he dejado de creer en “la fuerza del destino” pero esta claro que esperare lo mas paciente que pueda todo lo que la vida me traiga.
Este año he comenzado el viaje mas largo de mi vida. Este año sin hacer ninguna maleta que cargar y cargando con toneladas de razones, pensamientos, justificaciones, culpabilidades… he comenzado otro viaje sin coche de alquiler, sin vuelo regular y por desgracia sin perdida de equipaje por parte de la compañía.
Este viaje tiene túneles de esos en que las luces no llegan al final, pero pongo las largas. Este viaje viene acompañado de un puñao de personas demasiado importantes, viene lleno de bobinas de recuerdos a modo de imágenes en cualquier momento, de botes llenos de olores de rincones o de cualquier sitio, lleno de sonidos y paisajes de esos que han quedado en el fondo de mis pupilas.
Este viaje es un largo camino y en muchas etapas no debes tener miedo a sentirte solo. Las soluciones a tus miedos y tus preocupaciones no están en el consejo de los demás. Tu pasado ha creado tu punto de vista actual, tus circunstancias y tus decisiones distan tanto de cualquiera como cualquier segundo de tu vida que hayas vivido. No hay ruido para ese silencio y no hay respuestas en voz alta… la gente que te rodea algunos días sera suficiente y otras sera demasiada.

ESCUCHATE!!! a ti mismo, que debes ser quien mejor te conozca, porque eres la primera persona a la que acudes cuando te duele algo, cuando tienes una duda o no puedes dormir por la noche. Eres la persona que mas te soporta, te escucha, se rie de tus chistes y llora contigo en tus penas.
APRENDE de ti mismo… QUIERETE, sabes hacerlo pero tal vez se te haya olvidado. No temas la soledad, en algún momento te sentaras delante de ti mismo y preguntaras de los motivos, de los planes, de la vida y llegaras a un trato… el trato de asumir, de esperar que la vida traiga el resto e intentar mostrar una sonrisa cuando puedas.
No existe un libro de respuestas, ni un manual y tampoco un Guru del conocimiento que responda. Existes TU que tan bien te conoces, que tanto has olvidado escucharte…
Viajemos en esta lucha buscando verdades propias, ayudando a quien nos necesite y compartiendo nuestros éxitos, tiene que haber muchos…
Si esto fuera fácil estoy seguro que no habría tantos resultados en google a búsquedas de dudas, si hubiera suficiente información tampoco la gente preguntaría tanto, no habría tanto miedo. Porque no se INFORMA,porque no se trata como una enfermedad mas, porque se mete tanto miedo… porque!!!
Si esto fuera fácil de llevar no habría tantas lagrimas, tantos miedos y tantos silencios…
Muchas veces tengo miedo.
Hoy no es mi mejor día, tampoco es el peor.

La Doctora me ha dado los resultados parciales de mis segundos análisis ya que la carga viral tendré que recogerla a finales de mes, ella se va de vacaciones y me la comentara por teléfono. Aparentemente todo esta correcto… vamos, en la linea de los primeros análisis, correcto dentro de la variación “positiva”.
Por lo visto mi ácido úrico esta algo alto, pero eso suele ser normal en mis análisis anteriores y el numero de plaquetas se ha reducido, por lo visto el virus se acopla a las plaquetas y estas resultan incontables en los análisis, pero esta cantidad puede ir variando en futuros análisis y tampoco están tan bajas como para alarmarse. La doctora me comento que tenia pacientes con este nivel muy bajo y no había problemas… en fin.
Me ha invitado a participar en un estudio que se llevara a cabo en el Gregorio Marañon con sangre de pacientes para determinar la evolución del virus en cada individuo ya que la curva sigmoidea varia mucho en cada caso (hay gente que en 4 meses su carga viral aumenta mucho y gente que no necesita medicación nunca). Este estudio es anónimo salvo que en tu sangre encuentren algo que sea significativo y se pondrían en contacto contigo. Una vez al año me sacaran un poco mas de sangre para este estudio.
Me sigue resultando complicado asumir algunas veces y más cuando estoy en el centro medico y mas cuando la Doctora responde a una llamada de teléfono y habla con la otra persona sobre un caso y menciona varias veces la palabra SIDA… esa palabra retumba por mi cabeza sin piedad.
Desde luego hoy me acuesto lleno de una nueva dosis de verdad que me hace minimizar mi mundo y darme cuenta de lo poco que me importan muchas cosas mientras tenga tiempo de disfrutar otras.



