Hay algo cuando voy a por mis resultados que me dice que no comience con la medicación. Creo que se llama…
Hay algo cuando voy a por mis resultados que me dice que no comience con la medicación. Creo que se llama miedo, se llama realidad, se llama asumir… y aunque lleve cuatro años con el VIH, creo que aun no me lo creo del todo.
Esta claro! No se va a inventar la vacuna contra el virus VIH en estos próximos tres meses hasta mis siguientes pruebas. Antes o después empezare con la medicación, pero prefiero estar muy seguro, prefiero que al menos cuatro o cinco resultados me digan que tengo que empezar. Menos glóbulos blancos, más carga viral (pero tanta como he tenido alguna otra vez) y menos CD4 (aunque el % esta elevado)… Resultados al fin y al cabo.
Los indices apuntan a comenzar. En Sandoval me recomiendan comenzar y mi cabeza sabe que tendré que comenzar.
He dejado otros tres meses y nuevos resultados, de nuevo en la consulta leeré en la hoja de mis resultados: “el paciente decide…” y de nuevo me quedare en blanco.
Este año ni la intención de llenarlo todo de luces ha podido mas, ni llenar mi banda sonora de villancicos y el único lugar donde quiero pasar estos días, es bajo la manta de mi sofá viendo miles de series para escapar en historias que no existen de otras personas que no me importan.
Termino el año con buenos arañazos de realidad y yo que pensaba que el 2011 seria muy bueno, tal vez es pronto para valorar esto y con el peso de los años este termine por ser un año bueno. “La familia bien, gracias” Esta no será mi frase de cabecera estos días ni en mucho tiempo… pero tampoco tengo demasiadas oportunidades de decirle esto a nadie, no quiero nadie demasiado cerca.
Pese a algunas cosas insisto en intentar no decaer, aunque en la cuerda floja algunas veces, sobrevivo y revivo cuando soy tan necesario.
Mis resultados en Sandoval nada mas empezar el 2012. Esta vez prefiero no pensar demasiado en ello, no me lleva a ningún sitio.
Aunque este año las pocas luces que he puesto brillan junto a las personas que mas quiero, saldré de esta cascara que me sirve de refugio y buscare algo de ilusión donde siempre la he encontrado, devolveré dosis de amor a quien no le importa dármelas y esperare que en el año que viene nos riamos un poco más.
De resultados&papeles&17deMayo

Ya ha pasado el 17 de mayo, un día cualquiera entre el puñao de días de este mes, pero hoy he recogido mis resultados. Cuando me dieron los últimos, el Doctor Romero me dijo que tendría que repetirlos en tres meses, aunque había bajado la carga viral, también lo habían hecho los CD4… Tal vez tendría que comenzar a medicarme.
Aparentemente es sencillo recoger los resultados, asumes que no puedes hacer más de lo que estás haciendo y te preparas para escuchar lo que sea, pero esa mañana, un par de horas antes de ver al Doctor, todo empieza a moverse dentro de ti mezclado con una sensación de nerviosismo y pesar… No se definirlo demasiado bien, pero está ahí cada vez que vuelvo.
Sentado ante él de nuevo y con los resultados en sus manos, le miro fijamente y al igual que el día que me dijeron “ha salido positivo” me convierto en espectador de mi propio resultado, como viendo una película desde otro sitio y calculando la caída esta vez.

No es por la medicación, no es por los niveles… Puede que sea por todo junto, puede que sea por el esfuerzo que hago en muchos puntos de mi vida y la decepción de que no sirvan para nada, llegado el momento de la nota… Puede que sea por volver ahí, donde solo vuelvo cuando me valoran por mi virus.
Esta vez los niveles se han mantenido como la vez anterior, no hay cambios significativos, no hay evolución negativa… El pronóstico del Doctor sobre el comienzo de mi medicación se retrasa hasta un año o un año y medio… La última vez pronosticaba en 3 meses.
Me explico alguna cosa más sobre los resultados de tolerancia que han dado las pruebas en mi sangre, me explico alguna cosa por encima de la medicación… pero le dije que ya hablaríamos cuando toque de ese tema. Nos veremos después del verano.
No le doy más vueltas, no sé si esa rutina de sobredosis de “salud” a la que algunas veces me someto habrá tenido algo que ver… por ahora seguiré con mis rutinas alimentarias, mis suplementos, mi ejercicio y mi vida como los últimos años, como he “especializado” en los últimos tiempos…
No sé hasta qué punto todo eso influirá, pero cuanto más tiempo pase más preparado estaré y habré asimilado bien este virus que avanza lentmente por mis venas…
31 años y un mes, hace un año aquel 23 de febrero mi vida era otra y a estas horas aun la duda amenazaba con unos resultados inciertos. Aquella tarde fue alegre, tu compañía en esos momentos era mi vida y sin que sospecharas nada, no quería que te fueras nunca.
Recibí los resultados logandome en una web de un laboratorio al que había acudido esa misma noche. Entre tantas palabras había un dato: 11.000 carga viral. Se fue el suelo y toda mi cabeza comenzó a dar vueltas, no había donde agarrarse ni tenia fuerzas para hacerlo. Llame al laboratorio y me dijeron que tenia que ir a mi medico de cabecera, fríos secos y sin mas información… en esos momentos lo hubiera agradecido, hubiera agradecido alguien que me explicara algo. Busque algún teléfono de información de los pocos que hay que estaba disponible y llame, pero no me atreví a preguntar nada… no sabia que quería saber. Cuando me moriría?
Después de esa noticia volví a hablar contigo por teléfono y tampoco notaste nada, eras mi salvavidas, mi alegría y mis ganas de querer estar para saber.
El centro medico Sandoval me confirmo los resultados al poco tiempo, un contagio muy reciente de alguna forma que aun no me he explicado, yo había tenido relaciones con un VIH pero nunca dejamos de usar condón y tomar precauciones… Perdido, sin entender demasiado, miedo, angustia, dolor, rencor…
En este tiempo la digestión de todo ha sido mía, ni las palabras de la gente contándome casos que aun hoy viven sin problemas, ni las palabras de mi psicólogo ayudandome a entender, ni mi cabeza buscando el momento sin encontrarlo, ni lo que he leído, ni las noticias de los avances… NADA ha servido para aliviar esta falta de aire que de vez en cuando viene, he aprendido a asumir, a resignarme pero aun no a asimilarlo del todo, que lo que venga así sera en mi vida y mientras pueda seré feliz, mientras podamos todos aunque no tengamos nada.

La Alegría de Vivir. 1905-06. Henri Matisse
Ya no tengo miedo, cada persona debe buscar en lo mas hondo que es lo que alivia su dolor, contarlo, informarse, unirse a grupos en terapia, conocer mas gente igual… Yo lo he encontrado en el silencio y en una etapa de semi-aislamiento que las circunstancias me ha concedido, encontrarme conmigo mismo sin mas que hacer. “Hola, este es tu nuevo YO, quierelo”.
Al día siguiente de aquel 23 de febrero del 2009 te volví a ver y día tras día has sido la luz muchas veces en todo esto y la pócima de mi silencio ahogado, la cura al dolor tantas otras.
Ya hace un año que se de mi condición de VIH, aquel día pensé que hoy ni llegaría, hoy espero los siguientes análisis para comenzar con la mendicación… tal vez.
Viviré y seré muy feliz y mientras pueda seguiré contando todo lo que viene a quien quiera saberlo.

